Attorney General Bob Butterworth News Release
December 12, 2001
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Bristol-Myers Squibb acusada de violar la ley antimonopolio al impedir la venta de droga genérica contra la ansiedad

TALLAHASSEE – El Procurador General Bob Butterworth presentó hoy cargos contra Bristol-Myers Squibb Co. por violar leyes antimonopolio al retrasar la disponibilidad de una versión genérica, menos costosa, de BuSpar, un ansiolítico que el año pasado le reportó a la empresa alrededor de $700 millones en ventas.

De manera conjunta con procuradores de 28 otros estados y Puerto Rico, Butterworth presentó una demanda en la corte federal de Nueva York, acusando a la compañía de proveer información equívoca a la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) sobre los alcances de la nueva patente de BuSpar.

“Como consecuencia de esto, el BuSpar genérico fue excluido del mercado por alrededor de cuatro meses, obligando a los pacientes y a las agencias de salud del gobierno a pagar precios indebidamente altos por la droga”, dijo Butterworth.

Bristol-Myers Squibb ha fabricado y vendido BuSpar, la marca comercial del clorhidrato buspirone, desde el año 1986. La fecha de vencimiento de la patente original de la compañía era el 21 de noviembre del 2000, y dos laboratorios estaban listos para iniciar la comercialización del buspirone para el 22 de noviembre. Sin embargo, el mismo día para el cual estaba programado el vencimiento de la patente original, Bristol-Myers Squibb obtuvo una nueva patente, la cual, según afirmaba la compañía, cubría un nuevo tratamiento para la ansiedad usando un metabolito de BuSpar. Un metabolito es una nueva sustancia que se crea por la interacción de una droga en particular y la química propia del cuerpo.

Inmediatamente después de obtener la nueva patente, Bristol-Myers Squibb notificó a la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de que BuSpar debería figurar en el Libro Naranja de la agencia, evitando efectivamente la aprobación de la FDA para la fabricación de buspirone genérico. Sin embargo, la ley no permite que una patente que sólo registra un metabolito figure en el Libro Naranja. Para superar este inconveniente, Bristol-Myers Squibb adujo que su nueva patente cubría un método de uso del mismo BuSpar, una aseveración que la misma compañía había abandonado antes, para obtener la patente.

Los dos laboratorios que fueron impedidos de lanzar al mercado una nueva versión genérica de BuSpar iniciaron una demanda legal alegando fraude por parte de Bristol-Myers Squibb, y reclamando el derecho a fabricar sus productos. Una corte federal se expresó a favor de estas dos compañías y finalmente una versión genérica de la droga llegó a los mercados en marzo del año pasado. Sin embargo, ese dictamen fue revocado sobre bases técnicas en octubre pasado y tanto el estatus legal del BuSpar genérico como la posibilidad de los consumidores de seguir adquiriendo una versión genérica de la droga permanecen cuestionadas.

La Jefa de Antimonopolio Trish Conners y los Asistentes del Procurador General Craig Farringer y Peter Fritsche, se ocuparon de la demanda por la Florida.